Enrique se escribe con N de Bunbury

by Luis Videla


Enrique se escribe con N de Bunbury - Adobe eBook

Enrique se escribe con N de Bunbury

Adobe

Language
Spanish

Platforms
Windows Vista / XP / 2000, Mac OS X Tiger

Features
Advanced navigation, search, bookmarks, and multiple viewing options.

Availability:
Download Now

Price: $8.00


Enrique se escribe con N de Bunbury - Mobipocket eBook

Enrique se escribe con N de Bunbury

Mobipocket

Language
Spanish

Platforms
Windows PC, Palm, Pocket PC, Windows Mobile, SymbianOS, Blackberry, iLiad, eBookMan, and more.

Features
Easy to install, Very Compatible, Touch-screen page turning, Bookmarks, Adjustable font size and color, Search.

Availability:
Download Now

Price: $7.19


Enrique se escribe con N de Bunbury Summary

Biograf?a de Enrique Bunbury, cantante aragon?s y ex-l?der de "H?roes del Silencio". Rese±a: Es tan obstinado como profundamente espiritual; sensible, intuitivo, franco, dinßmico, audaz, independiente e intolerante y se revela como un t?mido sin remedio. Sus fans lo consideran un artista genial y ?l sabe que es as? por las cantidades que vende cada uno de sus discos, y por las copias piratas que aparecen en todo el mundo. Al momento de la publicaci?n de este libro, tiene treinta y siete a±os, es vegetariano, fuma hach?s y estß a favor de la legalizaci?n de las drogas. Lleva siete a±os "en solitario", y veintid?s en el mundo de la m·sica. Es uno de los cantautores que mßs pol?mica ha desatado en todo el mundo y los hay que lo aman con un fanatismo que raya con la insensatez y los hay que lo odian furiosamente. Pero a nadie le resulta indiferente. En sus ·ltimas declaraciones manifiesta querer "abarcar menos y apretar mßs" y se enfada cada vez que alguien le recuerda a los H?roes del Silencio. Naci? en Zaragoza y desde la adolescencia se da de patadas con el sistema, con este mundo postindustrial globalizado y lo cuestiona en las letras de sus canciones. No tiene idea de cußl es el significado de la palabra rutina, qu? es una regla y para qu? sirven los horarios. Su necesidad de libertad y expansi?n son el combustible que alimenta su extraordinaria creatividad. Se pinta las u±as y le interesa un pimiento la heterosexualidad. Anda por ah?, con su petate y un sombrero vaquero que lo hace inconfundible. Si viviera otra vida, querr?a reencarnarse en Lao Ts?. Ama la tierra azteca casi tanto como aborrece las banderas. Sus canciones se saltaron las fronteras, y no s?lo las f?sicas, sino las del idioma: sus fans viven en Alemania, Suiza o los Estados Unidos. En Buenos Aires, su primer concierto fue en un peque±o caf?. El ·ltimo, llen? uno de los mayores teatros de la ciudad. Se llama Enrique Ortiz de Landßzuri Izardui, pero prefiere usar la mßscara de Enrique Bunbury y ?st...


Es tan obstinado como profundamente espiritual; sensible, intuitivo, franco, dinámico, audaz, independiente e intolerante y se revela como un tímido sin remedio. Sus fans lo consideran un artista genial y él sabe que es así por las cantidades que vende cada uno de sus discos, y por las copias piratas que aparecen en todo el mundo. Al momento de la publicación de este libro, tiene treinta y siete años, es vegetariano, fuma hachís y está a favor de la legalización de las drogas. Lleva siete años “en solitario”, y veintidós en el mundo de la música. Es uno de los cantautores que más polémica ha desatado en todo el mundo y los hay que lo aman con un fanatismo que raya con la insensatez y los hay que lo odian furiosamente. Pero a nadie le resulta indiferente. En sus últimas declaraciones manifiesta querer “abarcar menos y apretar más” y se enfada cada vez que alguien le recuerda a los Héroes del Silencio. Nació en Zaragoza y desde la adolescencia se da de patadas con el sistema, con este mundo postindustrial globalizado y lo cuestiona en las letras de sus canciones. No tiene idea de cuál es el significado de la palabra rutina, qué es una regla y para qué sirven los horarios. Su necesidad de libertad y expansión son el combustible que alimenta su extraordinaria creatividad. Se pinta las uñas y le interesa un pimiento la heterosexualidad. Anda por ahí, con su petate y un sombrero vaquero que lo hace inconfundible. Si viviera otra vida, querría reencarnarse en Lao Tsé. Ama la tierra azteca casi tanto como aborrece las banderas. Sus canciones se saltaron las fronteras, y no sólo las físicas, sino las del idioma: sus fans viven en Alemania, Suiza o los Estados Unidos. En Buenos Aires, su primer concierto fue en un pequeño café. El último, llenó uno de los mayores teatros de la ciudad. Se llama Enrique Ortiz de Landázuri Izardui, pero prefiere usar la máscara de Enrique Bunbury y ésta –señoras y señores, amigos, parientes y vecinos–, es una biografía no autorizada de su persona.



eBooks > Titles > Authors > Biographies > Artists & Writers > Luis Videla > Enrique se escribe con N de Bunbury